A lo largo de sus 16 años de vida, la evolución deportiva de BQR ha estado ligada indefectiblemente al crecimiento de su infraestructura y medios técnicos. El equipo tiene su sede central en una nave de cuatro plantas con un total de 1.200 metros2 de superficie útil situada en el Polígono Industrial Sud de Cardedeu (Barcelona). En este centro de operaciones, equipado con numerosos adelantos técnicos, un completísimo taller de más de 500 metros2, banco de pruebas, departamento de desarrollo, departamento de suspensiones, departamento de diseño y rotulación, almacén de recambios, museo -en el que se exponen algunas de las motos que forman parte de su historia- y unas modernas oficinas, es donde bajo la supervisión de Josep Oliva se hacen los motores y se trabajan las suspensiones de las monturas con las que BQR participa en el Mundial y en las competiciones de 4T. Por ello no es descabellado afirmar que este escenario es el origen de todos los éxitos deportivos de BQR.
Pero cualquier equipo que quiera crecer y triunfar en el mundo de las carreras debe contar además con un parque móvil que suponga la prolongación de su base de operaciones. Este es el papel que juegan los siete camiones que dan cobertura a BQRen todas las competiciones en las que toma parte. Estos trailers, perfectamente equipados, hacen las veces de taller, vivienda y hospitality para técnicos y pilotos. Además de estos camiones, BQR tiene otra flota de vehículos diversos como furgonetas, automóviles y ciclomotores también fundamental para facilitar la labor diaria y en los circuitos de todos los miembros del equipo.