A lo largo de sus 15 años de vida la evolución deportiva de BQR ha estado basada, en gran medida, en un crecimiento paralelo de su infraestructura y medios técnicos. Hoy por hoy, el corazón del equipo se sitúa en los más de mil metros cuadrados de superficie útil que dan cobijo a su sede central. Un pabellón dotado con tecnología y herramienta de primer nivel que constituye el centro de operaciones a nivel técnico, administrativo, social, de diseño y almacenaje.
En esta nave industrial ubicada en Cardedeu (Barcelona) es donde la escuadra catalana tiene su banco de pruebas y donde se evolucionan todas sus motos. En estos talleres, bajo la supervisión de Josep Oliva, se hacen los motores y se trabajan las suspensiones de las monturas destinadas tanto al Mundial como a las competiciones de 4T. Así pues, no se exagera al asegurar que este escenario es el origen de todos los éxitos deportivos de BQR.
Pero cualquier equipo que quiera crecer y triunfar en el mundo de las carreras debe contar además con un parque móvil que suponga la prolongación de su base de operaciones. Este es el papel que juegan los siete camiones que dan cobertura a BQR en todas las competiciones en las que toma parte. Estos trailers, perfectamente equipados, hacen las veces de taller, vivienda y hospitality para técnicos y pilotos. El parque móvil de BQR se completa con vehículos diversos como furgonetas, automóviles y ciclomotores, igualmente necesarios para facilitar la labor diaria de todos los miembros del equipo.